«El sueño eterno» (1946), el detective Marlowe de Raymond Chandler
La química entre Bogart y Bacall es impresionante, uno se junta con otra persona para compartir cosas interesantes.
La química entre Bogart y Bacall es impresionante, uno se junta con otra persona para compartir cosas interesantes.
Las historias del cine negro son protagonizadas por antihéroes, utilizando una iluminación sombría, uso frecuente de flashbacks y un tono discursivo existencialista.
Los amantes recobran las fuerzas para emular a sus héroes. Inscriben sus nombres junto a los de Kirk Douglas y Jean Simmons.
Una historia sencilla de un hombre meditando acerca del pasado, recurriendo a momentos rescatados de una antigua película.
Humor repetido, exceso de contenido y presupuestos imposibles: así se explica el declive de Marvel Studios, el gigante que ya no logra conquistar al público.
Arquitectura y terror se unen en un viaje por las casas del miedo en el cine y la literatura: del Overlook Hotel a Hill House.
El tono invocado por «Vicky Cristina Barcelona» es precisamente ese, historias de amor que se entrecruzan, que alteran las vidas de los protagonistas, pero al final cada uno elegirá el lugar donde quiere estar.
«Llevar cadenas es a veces más seguro que ser libre». La libertad puede ser una pesada carga, mientras que la seguridad de las cadenas puede ser más deseable que la incertidumbre de la libertad.
«Un método peligroso» se enfoca en la relación de maestro-discípulo entre Freud y Jung, que paulatinamente va quedando atrás debido a sus diferentes experiencias de vida.
«El bebé de Rosemary» es una crítica despiadada al mundo de los rituales, a las palabras repetidas hasta el hartazgo en función de un supuesto bien superior.
Travis los ha vuelto a reunir –filma Wenders–, observa desde lejos con unos prismáticos, la noche verde valida su proeza, le da luz de aprobación luego de tantas rojas y amarillas.
El viento cambia. Entra frío, brioso. Ahora sí, las primeras gotas. Voy hasta el balcón. Abro la puerta-ventana de par en par. No me importa mojarme, ni que entre agua. Quiero que las ráfagas de viento me den en la cara, que la clorofila y el olor de la tierra mojada entren, invadan la casa.
Tengo los mejores amigos de la tierra y
los quiero de corazón, con toda mi mala memoria: ellos
sufren las angustias y las revelaciones
de esta época torva que nos toca vivir.
Paco Urondo
En Días de Santiago el espacio de la sociedad es suplantado por el mercado, siempre disponible con alternativas diversas. Una carrera corta que promete salida laboral inmediata, aunque lo que estudia no tiene nada que ver con lo que Santiago sueña: yo quiero hacer algo útil, como construir algo. Yo sé hacer de todo.
El lenguaje cinematográfico de «Un profeta» es de excepción, con un montaje que funde la áspera realidad con rasgos oníricos y la capacidad de Malik de anticiparse al mundo carcelario.