Traigo a este recién inaugurado refugio, a modo de pórtico y de bienvenida, uno de los textos que afinaron mi vocación
W. H. Auden, el poeta que salvó una vida
W. H. Auden es el poeta razonador por excelencia, además del custodio de la naturaleza de la palabra escrita en un tiempo complicado. Toda la sofisticada revolución que llevó a cabo durante el siglo más convulso de nuestra historia reciente consistió en conducir hacia la conciencia del poema el imperativo de devolver al lenguaje la dignidad perdida, el pundonor y la decencia usurpadas alevosamente por las prácticas discursivas de un poder sanguinario y sin escrúpulos. De este modo, como lógico efecto, quedaba ensombrecida poco a poco la figura sagrada de aquel bouche de la loi poétique modernista, que seguía empeñado en adornar con sus alhajas una dudosa Europa. Es muy posible, sin embargo, que su mayor proeza fuera conjugar esta premisa severa, esta ambiciosa prerrogativa, movilizada con inteligencia insultante, con el convencimiento de que escribir versos resulta, al cabo, un ejercicio más cercano a la imaginación y no a la acción, es decir, una actividad frívola en el más estricto sentido platónico, y que exije, por tanto, un temperamento firme y poco habitual si uno se acoge al afán de dedicarle toda una vida. El lenguaje literario debe purgar las máculas que el uso interesado y, por supuesto, siniestro, deja en él, cargando al poeta de una inmensa responsabilidad. Pero sin olvidar que sus versos nunca han de aproximarse a la indolencia o la autocompasión, sino moverse prudentemente en torno a una festiva trivialidad.
Un poema hacia el amor realista
‘The letter’ es uno de los primeros poemas que acometió, y también es uno de los primeros textos que sacudieron la sensibilidad del que ahora escribe. En él se intuyen todavía los restos de una cierta incomunicación, de un miedo razonable a que el lector sea capaz de adentrarse en la delgada biografía del poeta, en sus inquietudes y en sus limitaciones profundas. Esto no impide que Auden despliegue ya una tesis acerca del amor verdadero, una de sus obsesiones, a saber, que nunca podrá serlo si no se ve interrumpido o insatisfecho por consecuencias imprevistas -que no excluyen lo peor-. Es lo que ocurre en el espacio del poema, con el desencanto que pone de manifiesto el hablante lírico ante la visión de una promesa que no se cumplirá, amplificado su impacto por el contraste que genera ser informado de ello durante la estancia en un paraje arcádico. El sujeto lírico, resignado, y el paisaje, insensible, igual a sí mismo, se confunden hasta alcanzar un final rotundo que describe el plus dicendi en su sentido defectivo, mal al que estamos irremediablemente expuestos en todo momento, y que resulta sencillamente sublime.
***
LA CARTA
Desde aquel primerísimo descenso
a un nuevo valle, con el ceño fruncido,
consecuencia del sol y del camino en vano,
tú todavía permaneces: hoy,
agazapado tras un corral de ovejas, pude
oír el vuelo de un pájaro
súbito, que clamaba contra la tormenta,
y comprobé que el arco repetido
del año consumaba un nuevo ciclo,
junto con el itinerario
del amor que regresa, sin turbulencia alguna.
Seguiremos, contemplaremos, como hemos contemplado
las golondrinas en las tejas y los verdes
escalofríos de una primavera temprana.
Un último camión
solitario ha pasado, trasiego final del otoño.
Sin embargo, ahora,
interrumpiendo la serena calma
de un pensamiento cálido como el ocaso,
llega tu carta, que habla con tu voz
y habla de muchas cosas, aunque de ninguna
que esté por venir.
Ni las palabras son familiares
ni los dedos indolentes.
Cualquier amor que no haya recibido
una respuesta injusta, entonces
es que ha sido engañado.
Cortés y decoroso con las estaciones,
diferente o con un amor distinto,
sigo adelante,
sin cuestionar el gesto demasiado,
la sonrisa de piedra de este rústico dios
que nunca fue tan reticente,
siempre temeroso
de expresar más de lo que deseaba.
Nos vemos los jueves es un proyecto independiente creado sin grandes medios. Si disfrutas de nuestros artículos y quieres que sigamos publicando,
puedes apoyarnos en Paypal.
Cada aportación, por pequeña que sea, nos ayuda a mantenerlo vivo.
