Que Cleopatra levantaba pasiones allá por donde iba es un secreto a voces. A pesar de que algunos estudios sobre los pocos restos que se conservan sobre su imagen nos muestra a una mujer alejada de los cánones de belleza actuales, sus grandes romances con Julio César primero y Marco Antonio después han suscitado cientos de textos y pinturas.
Aunque el trágico final de ambas relaciones es de sobra conocido (y, por si no lo sabes, Julio César fue asesinado y Marco Antonio se suicidó, haciéndolo la propia Cleopatra más tarde), uno de los grandes misterios de esta reina egipcia concierne la dinastía con el que fue su segundo amante.
Cleopatra y Marco Antonio
Si bien los primeros encuentros entre Marco Antonio y Cleopatra eran puramente militares y estratégicos, comenzarían pronto una historia de amor apasionada que duraría hasta la muerte de ambos.

Cabe destacar que Marco Antonio estaba prometida a Octavia, hermana del futuro emperador Octavio, sobrino nieto del difunto César y con quien Marco Antonio estaba unido por una fuerte amistad. Dicho matrimonio tuvo lugar tras la marcha de Marco Antonio a Roma precedida por un ardiente invierno en Egipto junto a Cleopatra, del cual nacerían sus dos hijos mellizos: Alejandro Helios y Cleopatra Selene II.
Hijos a los que Marco Antonio no vería hasta cuatro años más tarde, cuando abandonó definitivamente a Octavia, aunque sin repudiarla, y contrayendo, al mismo tiempo, matrimonio con la reina egipcia. Tras esta unión nacería el tercero de sus vástagos: Ptolomeo Filadelfio.
Sin embargo, ¿qué sabemos de estos tres pequeños?
Los hijos de Cleopatra
Cleopatra tuvo un primer hijo con Julio César, Cesarión, del que hablamos en este artículo sobre cosas que probablemente no sabías sobre Julio César. En él explicamos cómo la egipcia intentó que su hijo fuese emperador de Roma, pero sin éxito.
Siete años después del nacimiento de Cesarión, tuvo dos mellizos con Marco Aurelio, a los que llamaría Alejandro Helios (Sol) y Cleopatra Selene (Luna). Estos habrían nacido en el 40 a.C. en Alejandría. Dado que Cleopatra pertenecía la dinastía griega de los Ptolemaicos (descendientes de Ptolomeo I Sóter, general de Alejandro Magno) podemos afirmar que estos poseían tanto sangre griega como romana.
A la edad de seis años, Alejandro Helios fue nombrado rey de Armenia, Media y Partia mientras que Cleopatra Selene fue nombrada gobernadora de Cirenaica y Libia. Por su parte a Ptolomeo Filadelfo (nacido en el 36 a.C. o el 34 a.C.) le nombraron rey de Siria, Fenicia y Cilicia.
Sin embargo, la derrota de sus padres por parte del previamente Octavio en el 31 a.C. y su posterior muerte al año siguiente truncaron todos los planes de futuro de los tres hermanos.
Cleopatra Selene II y Alejandro Helios estuvieron en la entrada triunfal de Octavio en 29 a.C. Este se había llevado a los tres pequeños hasta Roma encadenados detrás de su carro como muestra de su victoria.
Posteriormente los dejó al cuidado de su hermana Octavia la menor, viuda de Marco Antonio. Esta se encargaba también de cuidar de los hijos que Marco Antonio había tenido tanto con ella como con su anterior esposa, Fulvia.
La vida incierta de Alejandro Helios, hijo de Cleopatra y Marco Antonio
A partir de entonces, los destinos de Alejandro Helios y Ptolomeo Filadelfo se pierden. Mientras que se especula que el primero podría haber viajado con su hermana hasta Mauritania, es sin duda el segundo el que más misterios suscita.
Nadie de su tiempo registró su participación en campañas militares, vida política o escándalos (al menos que nos haya llegado), por lo que algunos creen que murieron a causa de una enfermedad durante su juventud. O quizás incluso les asesinarns.
La única que ha dejado huella en la historia fue Cleopatra Selene, que contrajo matrimonio con Juba II de Numidia, posterior rey de Mauritania. Probablemente en honor a su madre y a su hermano pequeño, nombró a sus hijos Cleopatra, Ptolomeo y Drusila.