Fantasmagoría: el espectáculo de terror del siglo XIX

La fantasmagoría, o “el arte de hablar en público con fantasmas”, era un tipo de “teatro de terror” que empezó a finales del siglo XVIII y tuvo especial popularidad en Alemania. Sin embargo, fue durante el siglo XIX que se extendió por todo Europa, y sobretodo en Inglaterra. Nos encontramos en un ambiente favorecido por…

La fantasmagoría, o “el arte de hablar en público con fantasmas”, era un tipo de “teatro de terror” que empezó a finales del siglo XVIII. Sin embargo, fue durante el siglo XIX que se extendió por todo Europa, y sobre todo tuvo especial recibimiento en Francia e Inglaterra. Nos encontramos en un ambiente favorecido por una sociedad que se sentía atraída por lo sobrenatural, lo extraño y lo irracional; creándose así el clima perfecto para el éxito de la función.

La particularidad de este espectáculo era que se usaban linternas mágicas (proyectores de diapositivas, inventados ya en el siglo XVII por Athanasius Kircher) para mostrar imágenes terroríficas al otro lado de una pantalla semitransparente, y con las que se hacían diversos juegos de luces. Para la obra se servían de diferentes técnicas y mejoras en la proyección, como por ejemplo inventar linternas mágicas portátiles con ruedas que permitieran mover la máquina y crear diferentes efectos en la imagen: engrandeciéndola, reduciéndola o moviéndola, según lo que la representación necesitara. Más tarde, se pasó a emplear más de un proyector de diapositivas, para así poder cambiar de imagen fácilmente y con rapidez. También se utilizaban espejos, humo y decoraciones de lo más espeluznantes para el espectador de la época.

La sala se presentaba completamente oscura y la única luz protagonista era la que provenía del espectáculo. También se usaba la voz en off para la presentación de la obra, efectos sonoros como truenos, campanillas, etc. Incluso se llegaron a emplear pequeñas descargas eléctricas o drogas para intensificar la experiencia terrorífica en el espectador.

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El productor de fantasmagorías más conocido y más imitado fue Étienne-Gaspard Robert (más conocido como Robertson), quien usó e innovó en la mayoría de técnicas, como la creación de la linterna mágica portátil, la cual llamó “Fantoscope”, y que contaba con mejoras que permitía hacer manipulaciones simultáneas y más complejas. Robertson también utilizó elementos sonoros y olfativos para su representación. Fue tal el terror que causó en sus espectáculos que la policía llegó a detenerlo temporalmente, a causa la reacción de tantos espectadores convencidos en sus poderes.

Fig. 3

Estos peculiares eventos terroríficos también llegaron a nuestro país; las primeras fantasmagorías están datadas en 1807, con su primer estreno en Madrid. Se conoce que hubieron exhibiciones en las calles Fuencarral, Santa Isabel o la Calle de la Victoria. Igualmente sabemos que hubo representaciones en el Teatro Tívoli de Barcelona, donde todavía se seguían mostrando a finales del siglo XIX.

Fig. 4

Así pues, la fantasmagoría fue todo un fenómeno social de principios de la época contemporánea, enterrada todavía en documentos de la época. Muchos estudiosos la consideran como un “precine”, al ser imágenes proyectadas en una sala oscura y con público. Además, hay que tener en cuenta de que no eran unas imágenes fijas, por lo que también se entiende como la precursora de la técnica cinematográfica, utilizando el “zoom” y la superposición de elementos.

Todavía falta mucho por investigar, sobre todo en nuestro país. Así que te invito a que te sumerjas en la fantasmagoría si te ha resultado un tema interesante. Para mí, es este estadio flotante entre el teatro y el cine, entre la máquina y lo imaginario, entre “lo luminoso y lo oscuro”. Aquello que nos remite a la ingenuidad del XIX y a la búsqueda de lo sublime y el positivismo a través de un pasatiempo que, a medida que lo investigues, te resultará cada vez más peculiar. Pero, ¿es realmente un precine o debe estudiarse como historia de los espectáculos o, es más, de la comunicación…? Esta pregunta será la que se planteará la Media Archeology.

Escrito por Caspar Friedrich


Fuentes:

FRUTOS ESTEBAN, F. J.; LÓPEZ SAN SEGUNDO, C. «Las fantasmagorías de Robertson en Madrid (1921) y la historia natural del signo». Revista Signa, vol 25.

MAYRATA, R. Fantasmagoría: Magia, terror, mito y ciencia. Madrid: Felguera Ediciones, 2017.

MEIER, A. «Robertson’s Fantastic Phantasmagoria, An 18th Century Spectacle of Horror». Atlas Obscura, 2013. [Disponible en: https://www.atlasobscura.com/articles/robertsons-fantastic-phantasmagoria ]

NADUR. «Fantasmagoría». Historia y curiosidades de la magia, ilusionismo y artes anexas, 2009.  [Disponible en: http://historiaycuriosidadesdelilusionismo.blogspot.com.es/2009/09/fantasmagoria.html ]

LA VANGUARDIA. «Espectáculos». Barcelona: Lunes 18 de abril 1881, página 2.



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